«Se me va el día contestando lo mismo»
¿Cuánto es? ¿A qué hora abren? ¿Reparten hasta acá? Todo el día, desde cero.
Menú digital, pedidos por WhatsApp y modo mesero. Sin comisión por pedido, nunca.
¿Cuánto es? ¿A qué hora abren? ¿Reparten hasta acá? Todo el día, desde cero.
Sin la salsa, con doble queso, y la dirección a medias. La cocina adivina.
El mesero apunta, camina a caja, lo dicta y alguien lo vuelve a teclear. Dos veces el mismo trabajo, y ahí se cuelan los errores.
Vendes más y ganas igual. Y los datos de tus clientes no son tuyos.
Tu carta con fotos, siempre al día, en tu propio dominio.
Saber másCerrarCategorías, fotos y descripciones. Se ve bien en cualquier celular.
Variantes de tamaño, guiso o término. Ingredientes con costo y sin costo en el mismo platillo. Tú pones la regla.
Se acabó el pescado un viernes: un toque y desaparece del menú. O lo escondes por completo.
Cada platillo tiene su propio enlace. Lo mandas por WhatsApp y se ve su foto con su precio.
Tus promociones y avisos corren arriba del menú. Lo primero que ve el cliente al entrar.



Tres restaurantes, tres menús que no se parecen. No es una plantilla con tu logo encima.
Arma su pedido y te llega escrito, completo y con su ubicación.
Saber másCerrarAsí llega a tu WhatsApp. Tal cual, sin que preguntes nada.
Se guarda antes de abrir WhatsApp. Aunque nunca te escriba, tú ya lo tienes.
Él elige cómo lo quiere y marca su punto exacto en el mapa, con referencias para que no den vueltas.
Envío fijo o por distancia, con los radios que necesites. Más allá del último no se reparte, y él lo sabe antes de pedir.
Estás cerrado ahora, pero tu cliente puede dejar su pedido listo para cuando abras.
El que tiene hambre a las 2 de la tarde, te compra para las 8.
Un descuento sin reglas te sale caro. Aquí el sistema las hace cumplir.
Tú decides cuáles formas de pago aceptas. Nosotros no procesamos nada: el dinero va directo a ti.
Y cada sucursal recibe en su propio número, así nadie anda reenviando pedidos.
Tus meseros toman la orden desde su celular y llega sola a caja y cocina.
Saber másCerrarDesde su celular o una tableta. Elige la mesa y levanta la orden ahí mismo.
Las rondas que necesiten, todas en la misma cuenta. Cada una con su hora y su estado.
Al mandar la ronda, la comanda se imprime en cocina. Nadie camina a caja a dictar nada.
El gerente ve cuánto lleva cada mesa desde que pidió, en vivo. Verde va bien, rojo ya se tardó.
Lo que pasa de verdad en el servicio. Sin llamar al dueño para que autorice.
Los de la sucursal A no ven nada de la B. Cada local con sus meseros, sus mesas y su caja.
Todo cae en la misma pantalla: domicilio, para recoger y las mesas.
Saber másCerrarDomicilio, para recoger y las mesas, en la misma lista. La dejas abierta en la tablet y van cayendo solos.
Para la cocina. Qué preparar y cómo, sin precios que distraigan.
Para quien reparte. Escanea el QR y se le abre el mapa en el punto exacto que marcó el cliente.
Se lo avisamos a María López por WhatsApp junto con su folio.
«¿Ya viene?» es la pregunta que más interrumpe tu cocina. Un toque y ya lo sabe. También puedes avisar atrasos.
Armó su pedido y no le dio enviar. Con un botón le escribes y recuperas la venta.
Todo tu equipo sabe en qué va cada pedido, sin preguntarle a nadie.
Cierra mesas, recibe los pagos del local y cuadra el día.
Saber másCerrarCaja ve todas las mesas abiertas y su consumo al momento, sin que el mesero le vaya a decir nada.
Todas las rondas juntas, con sus cortesías ya aplicadas.
Se cobra en el local, el dinero va directo a ti. La mesa se cierra y queda libre.
Cada local con su WhatsApp, su horario y sus zonas de reparto.
Saber másCerrarEl cliente elige dónde está y el pedido se va al WhatsApp de ese local. Nadie anda reenviando nada.
El sitio sabe cuál está abierta. Y estando cerrado, tu cliente igual puede dejar su pedido programado.
Cada sucursal con sus propios radios y sus propios precios. La del centro reparte 3 km, la del norte 5.
Si en una sucursal solo reciben efectivo, ahí no se ofrece la transferencia.
Compara cómo va cada local sin sacar cuentas a mano.
Qué se vendió, a qué hora y quién te compra más.
Saber másCerrarA qué hora te llueven los pedidos. Ahí es cuando conviene tener gente de más en cocina.
Y también los extras más pedidos, para que sepas qué nunca te puede faltar en la barra.
Con su teléfono a la mano. A esos son a los que les avisas primero cuando saques algo nuevo.
No te da números que descifrar. Te dice qué está pasando, en español.
Hola, así te fue el mes pasado:
Cada mes te llega solo, con el reporte completo adjunto. Sin que tengas que entrar a nada.
Tú decides quién entra y qué puede tocar.
Saber másCerrarCada quien ve solo lo que le toca. El mesero no ve tus ventas, y la caja no te cambia el menú.
Los círculos se mueven mientras escribes los kilómetros. Más allá del último radio, no se reparte.
Todo conectado desde el día uno. Tu menú queda listo para que Google y las IA lo puedan leer.
Como no pasa un peso por el sistema, no hay ninguna comisión que cobrarte.
Tú acuerdas con tu cliente si te paga en efectivo al entregar, por transferencia o en tu propia caja. Nosotros solo movemos información, no dinero.
| Apps de reparto | Plataformas de menús | Tu sistema con CasTec | |
|---|---|---|---|
| Comisión por pedido | Un % de cada venta | Normalmente no | No, nunca |
| ¿De quién es el sitio? | De la app | De la plataforma | Tuyo, en tu dominio |
| ¿De quién son tus clientes? | De la app | De la plataforma | Tuyos |
| Órdenes en mesa | No | Casi nunca | Sí, modo mesero |
| Diseño | Igual para todos | Plantilla con tu logo | Con tu temática |
| Si dejas de pagar | Desapareces | Desapareces | Tus datos siguen siendo tuyos |
Los porcentajes y condiciones de cada app cambian; revísalos con ellos.
Dominio, SSL, soporte y actualizaciones incluidos. Sin mensualidades escondidas ni comisiones.
Para el que quiere su carta bonita y siempre al día, sin recibir pedidos.
Para el que reparte y atiende en mesa. El sistema completo de tu restaurante.
Para el que tiene más de un local y necesita que cada uno opere a su modo.
Pesos mexicanos · Efectivo, transferencia o tarjeta
El pago grande es solo la primera vez. A partir del segundo año pagas tu anualidad.
¿Prefieres pagar por mes? Pregúntanos.
Nos pasas tu carta y en 24 a 48 horas lo ves funcionando.
Qué vendes, si repartes, si atiendes en mesa. Salimos con el paquete y el precio en firme.
Tu carta con precios, tu logo y tus colores. Si no tienes fotos, te decimos cómo tomarlas.
Con tu menú ya cargado y listo para recibir pedidos. Ajustamos hasta que quede.
Queda en tu dominio y entrenamos a tu equipo, meseros y caja incluidos.
Si no encuentras la tuya, escríbenos y te la contestamos.
No. Nosotros no manejamos tu dinero. El pedido llega a tu WhatsApp o a tu caja, y tú acuerdas con tu cliente cómo te paga: en efectivo, por transferencia o en el local. Como no pasa dinero por el sistema, no hay nada que comisionar.
Porque el primer año incluye el trabajo que solo se hace una vez: el diseño a la medida de tu restaurante, cargar tu menú completo, configurarlo todo y capacitar a tu equipo.
A partir del segundo año ya solo pagas tu anualidad, que cubre tu dominio, tu certificado SSL, el soporte y todas las actualizaciones del sistema.
Pagas tu anualidad, que es más barata que el primer año y viene escrita en cada paquete. Ahí van tu dominio, tu SSL, el soporte técnico y todas las mejoras que le hagamos al sistema.
No hay precio de arranque barato que después se dispara. El número que ves es el que se queda.
No te amarramos a nada. Pagas por año y si un año decides no renovar, no pasa nada: no hay penalización ni tienes que avisar con meses de anticipación.
Te lo decimos claro desde ahorita para que no haya sorpresas:
Tu dominio es tuyo. Si lo quieres llevar a otro lado, se transfiere sin problema; solo cubres el costo de la transferencia.
Tus datos son tuyos. Te entregamos tu menú, tus pedidos y tus clientes en un PDF.
El sistema es nuestro. El software no se entrega ni se instala en otro lado, porque es lo que nosotros desarrollamos, mantenemos y mejoramos.
Al dejar de renovar, tu sitio se da de baja y te mandamos un respaldo completo. Si algún día quieres volver, lo retomamos justo donde lo dejaste, sin empezar de cero.
Sí, y no hay que rehacer nada. Es el mismo sistema con más módulos encendidos: pagas la diferencia y se activa. Tu menú, tus fotos y tu diseño se quedan igual.
Efectivo, transferencia o tarjeta. Y si prefieres pagarlo en mensualidades en vez de todo junto, pregúntanos y lo acomodamos.
De 24 a 48 horas, con tu menú ya cargado y funcionando. Lo único que suele quedar pendiente son las fotos de los platillos.
Lo administras tú: precios, platillos, fotos, horarios, agotados, cupones y usuarios. Todo desde el celular.
Y si un día no puedes o no tienes ganas, nos mandas los cambios y los hacemos nosotros. Va incluido, no se cobra aparte.
No. Al entregarte el sistema capacitamos a todo tu equipo, meseros y caja incluidos. Y tienes soporte técnico durante toda la vida de tu plan.
Sirve, pero se vende menos. Un menú con fotos da muchas más ganas de pedir.
Te pasamos una guía para tomarlas bien con tu celular, y si prefieres que las hagamos nosotros, te cotizamos una sesión.
Sí. Puedes dejar solo la opción de pasar por el pedido, con su hora de retiro. O si atiendes nada más en mesa, usas el modo mesero y la caja sin activar el domicilio.
Y si solo quieres tu carta en línea sin recibir pedidos, para eso está el paquete Menú.
Sí. Podemos ponerlo en un dominio nuevo o dentro del que ya tienes, y desde tu página actual pones un botón que lleve al menú. Cuéntanos qué tienes y lo acomodamos.
No. Tus meseros usan el celular que ya traen, o una tableta si prefieres. Solo necesitan internet y su acceso.
Para imprimir la comanda de cocina y la orden de entrega sí necesitas una impresora de tickets. Si ya tienes una, la usamos. Si no, te decimos cuál comprar.
También puedes trabajar sin ella y ver los pedidos en pantalla, pero lo impreso es mucho más práctico en cocina.
El sistema trabaja en línea, así que mientras no haya internet no se pueden levantar órdenes nuevas desde el celular del mesero. Nada de lo que ya estaba capturado se pierde: en cuanto vuelve la señal, ahí está todo.
Los que quieras, sin costo por cada uno. Y cada quien con su propio acceso, así sabes qué mesa levantó cada mesero.
No. Cada quien ve solo lo que le toca. El mesero toma órdenes y ya; la caja cobra y cierra mesas; los reportes y la configuración los ves tú y quien tú decidas.
Va en tu propio dominio, del tipo www.tunegocio.com, con su certificado de seguridad SSL incluido. El dominio es tuyo y el diseño se hizo para ti.
Tu menú, tus pedidos y los datos de tus clientes son tuyos y te los podemos entregar cuando quieras.
El sistema que lo hace funcionar es nuestro: nosotros lo desarrollamos, lo mantenemos y lo mejoramos. Tú lo usas mientras seas cliente, igual que con cualquier software.
Tu sitio queda hecho para que Google lo pueda leer bien: tu dirección, tu teléfono, tu horario y tus platillos con precio, en el formato que los buscadores entienden. Y lo damos de alta en Search Console.
Lo que nadie te puede prometer, ni nosotros, es en qué lugar vas a salir. Eso lo decide Google.
Sí. Dejamos conectados Google Analytics, Tag Manager y el Pixel de Meta desde el día uno. Así puedes volver a mostrarle tu anuncio a quien vio tu menú y no pidió.
Sí, trabajamos con restaurantes de todo México. Todo se hace en línea: nos ponemos de acuerdo por WhatsApp o videollamada, y la capacitación también.
Sin compromiso. Te decimos qué paquete te sirve y cuánto es.
Respondemos el mismo día · 999 434 0494
En CasTec construimos software a la medida: inventarios, reservas, agendas, portales de clientes, paneles de control. Cuéntanos qué te está costando tiempo o ventas, o mira lo que hemos hecho.